Barça. Política y neutrales.

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Artículo aparecido en ABC Junio 1.925

Últimamente se estila la neutralidad sobretodo entre directivos. Si lo es el director de un “Periódico” de Barcelona que es capaz de usar como entrada a su reflexión “neutral” un par de versos de un poema que es todo menos eso, (completo al final del post), como no lo va a ser la Directiva del Barça. El mismo Presidente que es capaz de firmar el “Compromís de País” (soporte a las iniciativas a favor de la lengua y cultura catalana, difusión y defensa del deporte catalán, apoyo al derecho a decidir y posicionar al Club al lado de la decisión tomada por el pueblo catalán y adherir al Club en la hoja de ruta de las entidades del 27S) es el mismo que renuncia a impugnar la sanción de la UEFA a cambio del pago de una multa para poder mantener un diálogo que encabeza Albert Soler, integrante de Societat Civil Catalana, y que al respecto de las Selecciones Catalanas dijo “Catalunya no puede competir al mismo nivel que España. Una parte ni puede jugar contra un todo”.

A todos ellos, a los neutrales, a los que los conceptos juntos y unidos de Barça y política escuece, les hago un breve recordatorio de actos.

28 de Diciembre de 1.975. Han transcurrido tan solo 38 días desde la muerte del General Francisco Franco. El Camp Nou acoge un nuevo Futbol Club Barcelona – Real Madrid. El primero desde el fallecimiento del dictador. La televisión, y no solo la española, está presente. El encuentro acaba con un 2 a 1 favorable al Barça. Pero ese día queda escrito en la historia del Club no por el resultado, sino por la multitud de banderas catalanas, más de mil,  que ondearon por primera vez en el Estadi después de tantos años. Banderas que se tuvieron que fabricar expresamente (no se encontraban en las tiendas) y que fueron introducidas en el recinto de manera semi-clandestina. Jacint Borrás, fabricante e impulsor de la idea y Joan Granados y Jaume Rosell como miembros del Club (sí, sí, el padre del presidente fugado) son las caras visibles del acto.

Justo el día 20 de Noviembre de 1.975, mismo día de la muerte del dictador,  y convocados por el presidente Montal, Jaume Rosell (gerente) y Joan Granados (secretario general) toman las primeras decisiones. Retirar la placa de “caídos por Dios y por España” que existía en la Masía. La segunda vino dada por la “casualidad”. Granados y Rosell debatían que hacer con el busto del general que descansaba sobre un pedestal. Granados lo cogió y se lo lanzó a Rosell con la “mala fortuna” que uno era un pésimo lanzador y el otro mal recepcionista. El busto cayó al suelo rompiéndose. Lo que parecía bronce no era más que yeso.

Atrás quedaban los años en que se perdían un montón de niños en el Camp Nou. Concretamente desde 1.972 cuando la Junta accedió a que por la megafonía se escucharan los mensajes en catalán. Hubo tantas pérdidas de niños que el ministro de gobernación Garicano Goñi lo prohibió y hasta año y medio después no se volvieron a extraviar niños en el Camp Nou. Cualquier método era bueno para que se escuchara el catalán en el Estadi.

Más atrás aún los tiempos en que, siempre y durante el transcurso del partido, se escuchaba algún que otro “Visca Catalunya” en el Estadi. Y muchas veces claramente proferidos por mujeres. La policía, en caso de detención, era menos severa con ellas, el trato mejor y las multas menores.

El 14 de Junio de 1.925 se homenajea en el campo de “Les Corts” a l’Orfeó Català. Sobre el terreno el Fútbol Club Barcelona y el Júpiter (equipo que en sus orígenes y también durante la II República y en la actualidad ostenta la bandera catalana en su escudo junto a una estrella de color azul de cinco puntas). Campeones de la Copa Catalunya y de España en primera y segunda categoría. Las autoridades de la dictadura de Primo de Rivera no conceden el permiso para ese encuentro por su “carácter reivindicativo de la lengua y de la cultura catalán”. A pesar de todo, la directiva encabezada por Joan Gamper decide que el partido se celebre. En el descanso, la Orquesta de la Royal Navy interpreta la “Marcha Real”. Abucheos y pitada. El desenlace, cierre de toda actividad del Club durante 6 meses (ya va siendo hora, 90 años después, de dejar de hablar de cierre del Campo). Clausura total del Club durante seis meses y expulsión del “territorio nacional” del Presidente del Club, Joan Gamper,  aunque en un primer momento se solicita la “clausura o disolución definitiva”.

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Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas,
guardé silencio,
porque yo no era comunista,
Cuando encarcelaron a los socialdemócratas,
guardé silencio,
porque yo no era socialdemócrata,
Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas,
no protesté,
porque yo no era sindicalista,
Cuando vinieron a buscar a los judíos,
no protesté,
porque yo no era judío,
Cuando vinieron a buscarme,
no había nadie más que pudiera protestar.

Martin Niemöller