En tus manos encomiendo mi espiritu

Lunes, 5 de Enero, víspera de Reyes, cuatro de la tarde. Sentados bajo el sol de invierno entre carajillos, cafés y chupitos, uno de mis acompañantes se levanta con un “Zubizarreta a la calle”. Hay convocada Junta Directiva para el miercoles siguiente pero el presidente no ha querido, ni podido en su orgullo, esperar. Que su Director Técnico le haya mencionado como responsable del caso Fifa no se perdona aunque haya colocado su cara mil veces por tí. Curiosamente se convoca a la prensa a Rueda de Prensa antes de la celebración de la Junta Directiva, solicitada por el directivo Toni Freixa. Hora, las cuatro de la tarde.

Como es habitual, y muestra de respeto a los medios una vez más, cerca de una hora de retraso. Primeras palabras. “Os he convocado para hablar con vosotros y también a los socios que hemos decidido convocar elecciones a final de temporada para rebajar la tensión que vive y padece el Club, una tensión que creo desproporcionada y que no se ajusta a la realidad del club. Nuestro Club funciona bien, socialmente muy bien,… ”

Pues mire, no. Eso no es así. La convocatoria a esta Rueda de Prensa estaba hecha antes de que el Presidente no electo decidiera, o mejor dicho, le convencieran para convocar elecciones. No entraba en sus planes, hasta ayer por la mañana, oír hablar de adelantar las elecciones previstas para 2.016. Una vez más son los hechos los que le obligan a tomar decisiones. Ningún plan, ninguna previsión más allá del conservar el poder y ahorrarse escarnios. Ante la posibilidad de bronca y pañolada en el Camp Nou, en estos próximos partidos, paso al frente con el sueño húmedo en el que la pelotita entre. Mientras, sigue contando con el apoyo mediático de los que ante la falta de facturación en su negocio ordinario, viven de la venta de baratijas cual bazar de todo a euro.

Todo ha sido esperpéntico en esta Junta Directiva desde el momento de su nombramiento. Todo. Desde aparecer junto a Joan Laporta en el Gamper del 25 de agosto del 2010, y agradecerle la buena salud del Club que había heredado, para en menos de dos meses apuñalar por la espalda a la anterior Junta Directiva con la acción de responsabilidad, hasta este final rocambolesco donde unas palabras en televisión del Director Técnico, seguramente harto de comerse marrones que no le corresponden, y una discusión entre el mejor jugador del mundo, Leo Messi, y el ni mucho menos mejor entrenador del mundo, Luis Enrique, hacen que se adelanten unas elecciones muy a pesar del presidente. Así han funcionado durante estos cuatro largos, larguísimos años. Esperando siempre algún rechace al que poder agarrarse.

El socio con el que habla el presidente no electo, el mismo con el que hablaba el presidente fugado, está contento con la marcha del Club según ellos. Sin duda alguno habrá. Tambien tuvo Gaspart quien le escribía cartas de amor. Pero escuchar siempre a los que están contentos y felices lleva en la mayoría de casos a perder el sentido de la realidad.

Ha pedido “fair-play” hasta que llegue la campaña electoral. Supongo que no más que el que tuvieron ellos, Rosell, Bartomeu, Faus i Moix, con la anterior Junta Directiva desde que dimitieron en Junio del 2.005, con libro incluso como pasquín y con título francamente premonitorio “Benvingut al mon real”. Luego ya saben, Oriol Giralt, Robert Blanch, Vicenç Plà y pelíkanos mediante, hicieron el resto.

“En tus manos encomiendo mi espíritu y tú, me librarás” Conocedor del salmo 31:5, Josep Maria Bartomeu ha optado por encomendar su espítiru a la mano de una pelotita siempre caprichosa. Ha querido ahorrarse, al igual que su antecesor el presidente fugado, la reprobación del Camp Nou. Mucho me temo que de esta no le libra ni dios.