Nuestra propia caverna.

Con amigos como estos no hace falta tener enemigos. En los últimos días hemos podido leer grandes ejercicios periodísticos. Artículos como el de Salvador Sostres, del que ya hablé en su momento, el de Dagoberto Escorcia en La Vanguardia, la portada de Sport en el tema Valdés, el artículo hoy de Santi Nolla en el Mundo Deportivo, el artículo de Casanovas en Sport sobre Valdés. No hablamos de becarios. Hablamos de primeras espadas (bueno en el caso del charcutero, no exactamente).

No hace falta que hablen de la caverna si aquí tenemos una guarida que rianse ustedes de la madrileña. Ellos, precisamente los que más hablan de ella.

Se ha abierto la veda del desprestigio de Pep. Hace ya días que empiezan a leerse artículos en los que, partiendo de los resultados del equipo de Tito Vilanova, se preguntan si el bueno no era Tito. Que bueno que Pep estaba pero que la cosa la controlaba Tito. Con su fichaje por el Bayern se ha abierto la veda. Comodidad, miedo a Mou, búsqueda de la facilidad,….que si la Premier es la auténtica competición (me gustaría saber cuantos partidos han visto en los que no figuren un equipo de los que todos sabemos).

Pues sí Sr. Nolla. Quizá riene razón y soy más pepista que Pep, aunque en mi caso es fácil con mi nombre. Achacar en el primer párrafo, así de entrada, que se hizo público el fichaje de Pep el mismo día que Messi ofrecía el balón de oro a la afición para fastidiar es increible. Pero bueno,de alguien que habla del Nápoles como un club histórico del Calcio o menciona el poderío de la Premier con el ejemplo de los nombre que cualquier lector de periódicos daría, no puede esperarse mucho más.

 Del mismo modo que tampoco puede esperarse mucho de prensa que el día anterior al anuncio de Guardiola seguían hablando del City o del Chelsea y hoy, tres días despues son capaces hasta de dar la lista de fichajes que hará el Bayern la próxima temporada. Son así y lo peor de todo que creen que es lo que queremos leer.

Ahora viene la segunda parte. El Valdés al Bayern. Seirul.lo tambien. A este paso el próximo titular será que Pep ha pedido los asientos del Camp Nou, la esfingie de Gamper y la estatua de Kubala. Ya está bien. Que haya de ser Don Valentí Guardiola, padre de Pep, el que en un medio de Madrid diga que no cree que Guardiola se lleva a nadie. Que quiere demasiado al Barça para desmantelarlo. Pero no, eso en la prensa de esta ciudad importa poco. Hace falta hacer ruido. Y cuanto más mejor.

Eso sí. Falta tiempo y espacio para sacar dos grandes noticias de dos penyes. La de Sant Boi y la de Santpedor. Se quejan del poco juego que les ha dado Guardiola. Lamentable y rencoroso. No hay nada peor en la vida que no reconocer nuestro pasado.

Y es lo mismo que creo de la prensa. Todo se reduce al rencor, a la revancha oportunista. Al no haberles dado juego con entrevistas, primicias y exclusivas. Mal acostumbrados como estaban han esperado el momento preciso. No van a poder sacarme de la cabeza que tenían los artículos preparados. Daba igual donde fuera. Si hubiese decidio el Chelsea se le hubiera tildado de pesetero. Si el City de irse con sus amigos para joder a Rosell. En el Bayern solo han encontrado la excusa de la facilidad. Ellos, precisamente, grandes combativos con el poder.

Ni soy rosellista, ni laportista ni nuñista. (Lo màs que me definiría si acaso y sólo si tuviese tanto ego como para desmarcarme de todo el planeta gasparista). Y ya está bien de revanchistas de bajos fondos, de los que se acuerdan de tu cara hasta el resto de los días.

En àmbos casos, Pep y Valdés, tendríamos que agradecerles eternamente (ese #gracieseternesPep) lo que nos han dado. Donde han situado al Barça. Triste y lamentable tener que leer los mejores artículos y frases en Madrid (Segurola) o Munic. Por no hablar del ejemplo de educación y cordura dado por el Borussia Dormunt.

No se si a Guardiola le gusta Espriu pero, si fuese yo, habría leído mil veces Espriu y le habría hecho caso.

«I com m’agradaria allunyar-me’n
nord enllà,
On diuen que la gent és neta
I noble, culta, rica, lliure,
Desvetllada i feliç»

Víctor Valdés. Gracias por todo.

26435_victor-valdes_m14 de agosto de 2.002, partido de la previa de la Champions ante el Legia Varsovia. El Barça sale con Valdés, Puyol, De Boer, Navarro, Motta, Mendieta, Xavi, Cocu, Luis Enrique, Saviola y Kluivert. En el minuto cinco de partido se lleva los primeros aplausos del Camp Nou. Es su debut con Van Gaal en el banquillo. Tenía 20 años en ese momento.

Desde entonces han pasado 10 años y medio. Por el camino quedan 5 Ligas, 2 Copas del Rey, 5 Supercopas de España, 3 Ligas de Campeones, 2 Supercopas de Europa y 2 Mundiales de Clubs. A nivel individual la consecución de 5 trofeos Zamora, 1 premio a mejor portero de la LFP y la distinción como tercer mejor portero del Mundo en 2011.

Una parte importantes de los títulos conseguidos se deben a él. No ya por hechos puntuales (a Henry se le aparece en sueños recordando la final de París) sino por su regularidad.
Desde la retirada de Zubizarreta hasta 2004, año en que Víctor Valdés coge definitivamente el dorsal 1, pasan por el equipo la friolera de 11 guardametas, muchos de ellos contrastados a nivel internacional. Es decir a uno por año. De ellos, salvo Busquets y Hesp, pocos se acuerdan.

De los 19 partidos jugados hasta el momento en Liga, Víctor Valdés ha realizado 439 pases con los pies (una media algo más de 23 por partido) con un 66% de ellos buenos.
En los cinco primeros partidos de Champions completó 85 pases (17 por partido) de los que 75 fueros buenos (88% efectividad).
Busquen defensores de muchos equipos y miren estadísticas. No guardametas sino defensas. El sistema de juego del Barcelona hace que su guardameta sea el líbero del equipo, ese jugador siempre disponible para volver a construir jugada, con criterio para lanzar en largo o jugar en corto. Este año Valdés juega más en largo por sistema de juego y sobre todo en los partidos en que Piqué, el auténtico líder para la salida de balón, no ha estado en el campo.

Pues bien, según anunció ayer su representante, Valdés quiere dejar el FCB a la finalización de su contrato, en Junio de 2014. Y la que se ha armado. El jugador es libre de poder ir a otro equipo al igual un club es libre de no renovar a un jugador. Exactamente igual. ¿Qué ha hecho mal Valdés?. ¿Anunciarlo a los medios? Pedimos todos transparencia, valores, … y cuando alguien actúa, creo yo, con absoluta normalidad lo que recibe son palos por todos lados. Desde pesetero, hasta indicar que deja plantado al equipo, opiniones de todo tipo.

Valdés ha recibido muchos palos desde un sector de la prensa. Muchos. Desde el opinador-escritor del Mundo Deportivo, que incluso hoy, con un artículo que debió escribir hace días comenta “Piqué es la seguridad en el eje de la defensa, la pieza que compensa los errores de Valdés” en quizás el día que ha estado más suave y condescendiente con él. Supongo que habrá descorchado alguna botella de cava y recuperado el cotillón de fin de año para celebrar la noticia. Cuantas veces hemos oído y leído el nombre de Casillas como portero que necesitaría el Barcelona. Después de 10 años, con pocos, por no decir ningún portero en la historia del Barça con esos números y fiabilidad, siguen muchos discutiendo al guardameta.

 En el campo, el run-run, siempre se ha sentido. Menor con el paso de los años pero existe. Ese, “envíala lejos o fuera”, que oyes en el vecino de asiento, después de 10 años viendo jugar de este modo. Construyendo desde atrás.

Tiene 31 años, 10 en el ojo del huracán. Entiendo que desee un cambio. No me gusta. Pero lo entiendo. Sea por dinero (se ve que de repente todos somos filantrópicos), por comodidad, por buscar tranquilidad o por simplemente conocer otros mundos, tiene todo el derecho.

El FCB tiene ahora por delante, si quiere, año y medio para buscar una solución. Si se quiere ir rápido para poder hacer algo de caja, 4 o 5 meses. Creo que tiempo suficiente. Por tanto Víctor no deja tirado a nadie. Simplemente hace lo que cualquier persona. Profesional o no. Buscar su interés, su felicidad.

Diez años son muchos. Hay que agradecerle lo que nos ha dado, infinitamente superior a los escasos errores cometidos. ¿acaso Messi no falla goles, o Xavi no falla algún pase?

Parecía que la los tiempos cambiaban. Pero creo que en el fondo seguimos siendo los de siempre. Necesitamos que hayan marchado para echarlos de menos.

Víctor, suerte y gracias por todo.

Cuanta bilis vomitada

Cuanto rencor desatado. Cuanta bilis acumulada en el que se proclamaba amigo. Leer el artículo hoy publicado por un personaje llamado Salvador Sostres, personaje que como otros han llegado a deformar la persona para convertirla en simplemente caricatura de si mismos. Que pena. Personaje capaz de defender el negro sobre blanco y al revés en cualquier momento tan sólo por el hecho de provocar. Da igual. Lo básico es llamar la atención para pasar minutas y facturas a fin de mes. Hay que estar muy resentido para escribir el artículo en cuestión. Y ser terriblemente rencoroso para publicarlo pues se supone que antes lo habrá leído.

El 16 de Mayo pasado publicaba “Penúltimas traiciones” y aprovechaba a la situación para cargarse a la junta directiva y de paso echarle el muerto a Vilanova “…Su ayudante y confidente le había ocultado…” No sé si tenía o no razón en cuanto a la directiva y dudo mucho que la tuviese en cuanto a Tito. El 18 de mismo mes en declaraciones a la Cope aseguraba que Pep Guardiola le había ratificado todo lo que en el artículo comentaba.

El día 24 de mayo Pep Guardiola desmentía a Sostres en rueda de prensa, señalando que sí había hablado con el “periodista” pero después del artículo, no antes.

El día 27 de Mayo el Sr. Sostres, ya despotricaba de Pep, “su amigo” en su habitual artículo y con su habitual tono educado. “Guardiola, las dos caras de la soberbia” era el titular. En él dice “…La traca final de su despedida ha sido uno de los mayores ejercicios de megalomanía y de vanidad que se recuerdan en Occidente…. ha sido un ególatra sin parangón, un comediante considerable, y cuando las cosas empezaban a ponerse feas lo ha dejado….. Pep, a pesar de haberlo ganado casi todo y de haber firmado algunas de las temporadas más brillantes de la historia del fútbol, sobre todo la primera, se va como un perdedor, como quien cuando intuye problemas escabulle el bulto…..” «Es un ególatra sin parangón, un comediante considerable y se va como un perdedor»

Es curioso como en 11 días a quien has defendido pase a convertirse en un ególatra, comediante y perdedor.

Hoy, resume el fichaje de Pep Guardiola por el Bayern de Munich como una huída de Mou. “Pep huye del reto, huye de Mou y se conforma con lo fácil. La Bundesliga es una competición menor y Pep va a buscar el aplauso asegurado y la victoria sin bajar del autocar. La mejor liga del mundo es hoy la española, y un entrenador cuando quiere honor y gloria tiene que consagrarse en la Premier. No es que el Bayern Múnich sea un mal equipo, pero la decisión de Pep de fichar por los alemanes es una decisión acomplejada y se basa en el miedo

Habla de la Bundesliga como competición menor y del Bayern tan sólo que no es mal equipo. No sé que sabe él de la Bundesliga ni del Bayern. No creo que mucho. El conjunto bávaro ha disputado dos de las tres últimas finales. El Bayern quiere a Guardiola para algo más que la Bundesliga tal y como han dicho en la rueda de prensa. “Esperamos que Pep acerque al Bayern al estilo y al nivel del mejor equipo del mundo, que es el Futbol Club Barcelona”.

Hablar precisamente este año de la Liga como la mejor del mundo me parece harto discutible. Como mínimo este año. En cuanto a la afirmación de que un técnico ha de consagrarse en la Premier es como un chiste malo. No hace falta, creo ni poner nombres de técnicos que jamás han pasado por la Premier y que están en la mente de todos. Es más, dudo que el Sr. Sostres conozca a alguno anterior a los Wenger, Fergusson o Mancini.

No sé las razones que han llevado a este artículo, ni las sé ni me interesan. Eso no es periodismo, ni tan solo opinión. Los bajos fondos ocupan hoy portadas. Y así nos va.

Cesc, Iniesta. Los dos sí. Pero, ¿uno u otro, solos?

El correcalle del Barça ayer en el Estádio da Luz, durante la primera parte me hizo ver un Barça totalmente distinto al que nos tiene acostumbrados. Quizás fue el día donde más se notó. ¿Cuál es la diferencia? Pues básicamente el estar Cesc o Iniesta. No los dos, sino uno u otro. Esa es la diferencia que hace mover al Barça. E incluso diría que así como con Iniesta, independientemente de si está o no Cesc, el hombre clave en el juego es Xavi, por su sentido de juego, en el momento en que Don Andres no está en el rectángulo el hombre clave pasa a ser Cesc. Y ahí el cambio es notable. Notable en el sentido del juego acostumbrado. Ni mejor ni peor, sencillamente distinto. Totalmente distinto.

Con Iniesta en el campo el juego del Barça es el que tanto nos hemos acostumbrado a ver. Con salida de balón a uno de los centrales y en caso de presión estos se abren a bandas para dejar el espacio a Busquets. Esto hace que Xavi e Iniesta bajen unos metros su posición para recibir el nuevo pase. Y a partir de ahí, ya en línea de centro campo elaborar jugada. El primer pase del mediocentro es por tanto un pase de 10- 12 metros en el mejor de los casos.

Partimos por tanto, en salida, de un triangulo entre uno de los centrales, el medio centro (Busquets) y uno de los dos interiores (Xavi o Iniesta). Y esos triángulos van conformando todo el juego de posición. El ritmo, ese que algunos dicen que aburre, es tranquilo, al trote, en los jugadores pero no en al balón, hasta llegar el momento de aceleración que se produce tras varias basculaciones de costado a costado de campo. Algo parecido al balonmano donde el balón va de extremo a extremo esperando que como el que maneja balón siempre piensa antes que el que va a recuperar se encuentre el hueco para acelerar un último pase.

Ante este esquema, el que esté o no Cesc es indiferente al juego. El está por delante de estos triángulos de salida y se incorpora a los siguientes cuando la salida de balón ya se ha producido y estamos en tres cuartos de campo contrario. Ahí sí es determinante por sus constantes cambios de posición. Evidentemente en ese momento jugamos sin extremo claro y perfilado pero da igual porque una vez arriba cada jugador ocupa un espacio.

Sin Iniesta en el equipo y con Cesc en él, necesitamos de ese extremo y que Cesc ocupe en elaboración y salida de balón el lugar de Iniesta. Y ese es el problema. A Cesc le cuesta mucho más bajar hasta la línea de centro campo (ya no hablemos de traspasarla) con lo que, de los dos triángulos de salida de balón, uno queda mucho más largo. Con presión sobre Busquets y Xavi en lado izquierdo la salida debe producirse por medio de Mascherano. Y la búsqueda de Cesc hace que ese primer pase ya no sea de 10-12 metros sino bastante más largo con lo que un posible corte es mucho más probable.

Si ese pase se consigue, hemos traspasado la línea de medio campo sin toques con lo que el juego es muchísimo más vertical y más rápido pero con los consabidos peligros que conlleva. Solucionamos con un pase la línea de presión de delanteros e incluso la de medios pero con mucho riesgo sino se desarrollan pases perfectos.

Con esta distribución tenemos dos posibilidades en la salida de balón totalmente distintas en una banda u otra. Por tanto los atacantes del equipo rival deberían en principio escalonarse para la presión e igualmente los mediocampistas.

Por tanto, en el juego del Barça con Cesc y sin Iniesta, en mi opinión, el eje que hace bascular al equipo deja de ser Xavi para pasar a recaer en Cesc. Convertimos de salida a un Barça horizontal a un Barça vertical. Ese es el cambio.

Nunca he entendido a los que han hablado de Cesc como sucesor de Xavi. Dos estilos, en mi opinión, totalmente distintos.

Pero, con el debido tiempo a la adaptación, ¿y por qué no podemos cambiar el eje de coordenadas?

Casi 100 años despues, (y en cosas seguimos igual)

En 1.914 José Elías y Juncosa*, alias Corredises, principal periodista de la época, impulsor del olimpismo en España y uno de los diez primeros socios que tuvo el Futbol Club Barcelona, publicó el que parece sea el primer libro sobre fútbol en España. Su precio en aquel entonces era de 2 pesetas y su formato de 17×11,5 cm contenía 96 páginas.

Pero sin duda alguna lo que hace de este libro más peculiar e interesante si cabe es su prólogo, escrito por Hans Gamper, fundador del FCB.

He aquí un breve detalle del mismo.

“En la marcha ascendente hacia la meta ideal, al volver la vista atrás para considerar un momento el camino recorrido, sólo motivos de satisfacción pueden sentir los que han dedicado al football sus entusiasmos y alientos de la primera juventud y cuando ésta pasó, el saber y experiencia de hombres maduros, conservando vivo el culto al deporte.

Mas si, en vez de volver atrás la mirada la dirigimos a lo alto, si en vez de atender a lo que se lleva andado se considera lo que cabe recorrer aun, lo que precisa emprender; si salimos del círculo de acción en que nuestras actividades -las actividades de todos – se desenvuelven, para echar una mirada aun somera a lo que es el football en el extranjero, no podremos por menos de reconocer que el deporte, tal y como se practica aquí hoy día no es todo lo perfecto que sería de desear y, por de pronto, no responde a aquel desarrollo y vida ideales que allá, en lo recóndito de nuestras mentes y de nuestro corazón, soñáramos los primeros que en España practicamos el football, al querer anticiparnos a los hechos y prever la lozanía que alcanzaría en lo futuro. ¡Cuán cierto es que nunca se realiza un ideal integralmente y que son necesarias, sino abdicaciones, por lo menos concesiones, al descender lo ideológico al terreno de las realidades tangibles!

Mucho se ha hecho, pero queda aún bastante por hacer, tanto en el terreno del juego en sÍ, como por lo que respecta a la cultura deportiva del público. Es cierto que, una parte de este último, no aporta actualmente, al concurrir a los campos de Juego, aquel desapasionamiento, aquella alta serenidad de espíritu, aquella ecuanimidad indispensable para apreciar en su justo valor todas las fases e incidentes de la lucha, que evitarían se produjeran manifestaciones extemporáneas de que en alguna ocasión hemos debido dolernos. Tal vez radique ello, en buena parte, en el relativo desconocimiento del conjunto de reglas por que se rige el Juego, ya que, si bien existen Reglamentos, el estudio de los mismos es árido y no puede interesar más que a los directamente llamados a tener inmediata cuenta de sus prescripciones. Tal vez sería de alta conveniencia un mayor conocimiento en la materia y…, la comprensión exacta de lo que es el mismo, tanto en su conjunto como en sus detalles esenciales.

Por lo que toca a la mayoría de los jugadores que actualmente constituyen los equipos de los Clubs de esta capital, imparcialmente estudiada su idiosincrasia, obsérvase que no existe en grado elevado – hablando en términos generales el espíritu de sacrificio de la parte al todo, de la molécula al cuerpo. Nótase, sin grandes esfuerzos de observación, que se tiende mucho, demasiado, al relieve de la propia personalidad, aun a trueque de que el conjunto se resienta. No se tiene, por parte de muchos, lo suficientemente en consideración que el juego del football es, ante todo y por encima de todo, no una ocasión para poner en evidencia personales aptitudes y habilidades, sino que, desde que el juego clásico inglés sufrió allá por el año 80 de la pasada centuria, las derrotas que le infligieron los escoceses, gracias a su nueva escuela de juego, que consistía esencialmente en la perfecta colocación en el campo y en la combinación de todos los jugadores, se trocó en un juego de conjunto, en el que precisa la anulación de la propia individualidad, en aras del común. Y no sólo se nota este poco espíritu de sacrificio, en lo que atañe al comportamiento del jugador en la lid, sino que también fuera del campo, en la poca subordinación que existe a los llamados a regentarlos.

Fijándose en la constitución de los equipos de los más renombrados Clubs extranjeros, se observa que varía poco, generalmente; que el jugador que ingresa en un Club, permanece en él todo cuanto dura su actuación footballista, poniendo en la defensa de su bandera, todos sus entusiasmos y energías y, sobre todo, substrayéndose a sí propio, no existiendo allí más que muy incoloro el personalismo que aquí por desgracia, impera de un modo harto marcado. Forzoso es reconocerlo así, aunque nos duela”

Es curioso destacar como casi 100 años después de estas palabras la falta en muchos casos de conocimiento del reglamento y su aplicación sigue estando vigente.

Igualmente en lo referente a jugadores “de la casa” y a la consideración del fútbol como deporte como juego de conjunto con la anulación de la propia individualidad.

Nos ha costado más de 90 años entenderlo.

Fuentes:

* http://olimpismo2007.blogspot.com.es/2011/09/josep-elias-i-juncosa-y-tarragona.html