En tus manos encomiendo mi espiritu

Lunes, 5 de Enero, víspera de Reyes, cuatro de la tarde. Sentados bajo el sol de invierno entre carajillos, cafés y chupitos, uno de mis acompañantes se levanta con un “Zubizarreta a la calle”. Hay convocada Junta Directiva para el miercoles siguiente pero el presidente no ha querido, ni podido en su orgullo, esperar. Que su Director Técnico le haya mencionado como responsable del caso Fifa no se perdona aunque haya colocado su cara mil veces por tí. Curiosamente se convoca a la prensa a Rueda de Prensa antes de la celebración de la Junta Directiva, solicitada por el directivo Toni Freixa. Hora, las cuatro de la tarde.

Como es habitual, y muestra de respeto a los medios una vez más, cerca de una hora de retraso. Primeras palabras. “Os he convocado para hablar con vosotros y también a los socios que hemos decidido convocar elecciones a final de temporada para rebajar la tensión que vive y padece el Club, una tensión que creo desproporcionada y que no se ajusta a la realidad del club. Nuestro Club funciona bien, socialmente muy bien,… ”

Pues mire, no. Eso no es así. La convocatoria a esta Rueda de Prensa estaba hecha antes de que el Presidente no electo decidiera, o mejor dicho, le convencieran para convocar elecciones. No entraba en sus planes, hasta ayer por la mañana, oír hablar de adelantar las elecciones previstas para 2.016. Una vez más son los hechos los que le obligan a tomar decisiones. Ningún plan, ninguna previsión más allá del conservar el poder y ahorrarse escarnios. Ante la posibilidad de bronca y pañolada en el Camp Nou, en estos próximos partidos, paso al frente con el sueño húmedo en el que la pelotita entre. Mientras, sigue contando con el apoyo mediático de los que ante la falta de facturación en su negocio ordinario, viven de la venta de baratijas cual bazar de todo a euro.

Todo ha sido esperpéntico en esta Junta Directiva desde el momento de su nombramiento. Todo. Desde aparecer junto a Joan Laporta en el Gamper del 25 de agosto del 2010, y agradecerle la buena salud del Club que había heredado, para en menos de dos meses apuñalar por la espalda a la anterior Junta Directiva con la acción de responsabilidad, hasta este final rocambolesco donde unas palabras en televisión del Director Técnico, seguramente harto de comerse marrones que no le corresponden, y una discusión entre el mejor jugador del mundo, Leo Messi, y el ni mucho menos mejor entrenador del mundo, Luis Enrique, hacen que se adelanten unas elecciones muy a pesar del presidente. Así han funcionado durante estos cuatro largos, larguísimos años. Esperando siempre algún rechace al que poder agarrarse.

El socio con el que habla el presidente no electo, el mismo con el que hablaba el presidente fugado, está contento con la marcha del Club según ellos. Sin duda alguno habrá. Tambien tuvo Gaspart quien le escribía cartas de amor. Pero escuchar siempre a los que están contentos y felices lleva en la mayoría de casos a perder el sentido de la realidad.

Ha pedido “fair-play” hasta que llegue la campaña electoral. Supongo que no más que el que tuvieron ellos, Rosell, Bartomeu, Faus i Moix, con la anterior Junta Directiva desde que dimitieron en Junio del 2.005, con libro incluso como pasquín y con título francamente premonitorio “Benvingut al mon real”. Luego ya saben, Oriol Giralt, Robert Blanch, Vicenç Plà y pelíkanos mediante, hicieron el resto.

“En tus manos encomiendo mi espíritu y tú, me librarás” Conocedor del salmo 31:5, Josep Maria Bartomeu ha optado por encomendar su espítiru a la mano de una pelotita siempre caprichosa. Ha querido ahorrarse, al igual que su antecesor el presidente fugado, la reprobación del Camp Nou. Mucho me temo que de esta no le libra ni dios.

5 años atrás nos veían así

El 25 de Noviembre de 2.009 tuve el placer de leer el que para mí es el más representativo artículo del Barça de esos años. O el que más me emocionó. El hecho de que apareciera en el diario italiano “La Reppublica” y que estuviera firmado por un periodista amante de la música de Sergio Endrigo ayudó. Sí, esa era la imagen que tenía el mundo del Futbol Club Barcelona de esos años.

Bolognini, uno de los 200 socios que tiene el Futbol Club Barcelona en Italia (espero que aún lo sea tras la aventura sin fin del censo) vino a ver, en calidad de socio y no de periodista el Barça-Inter resuelto con un 2 a 0. Y no nos habla del encuentro. Nos habla del porque se siente orgulloso de este Club. Del “Més que un Club”, de la resistencia al franquismo, de saber que otro futbol es posible, de un balón hecho poesía, del gusto por la estética, de un entrenador que habla en la sala de prensa, del sentido colectivo, de la ausencia de violencia, de Unicef… Y todo eso escrito en italiano. Era la imagen que el Club proyectaba al exterior. La envidia de cualquier equipo y seguidor con cuatro dedos de frente.

A día de hoy no tengo claro que Bolognini sea aún socio del Barça. Nada, absolutamente nada de lo que menciona podría escribirlo a día de hoy. Han transcurrido tan solo 5 años desde entonces. No hay ni coincidencias.

Da Milano al Camp Nou
per tifare Guardiola

Il racconto di un tifoso speciale: uno dei 200 italiani soci del club catalano.
di LUIGI BOLOGNINI

Da Milano al Camp Nou per tifare Guardiola

BARCELLONA – «Avui som 93.524» strombazza il maxischermo a inizio secondo tempo, quando la furia blu e granata si è un pochino sopita, l’Inter barcollante respira e lo spettatore può sollevare gli occhi dal campo senza timore di perdere qualcuna delle delizie sotto forma di riccioli, svolazzi, palleggi, schemi, del primo tempo. Sembra friulano, ma è catalano: «Oggi siamo 93.524».
Diciamola meglio, al Camp Nou siamo 93.523 più 1. Me. Al debutto dal vivo come socio del Fc Barcelona. Uno dei circa 200 soci italiani sui 170mila sparsi nel mondo. Anche se per la verità 140mila sono concentrati in Catalogna, cosa che fa del club «mes que un club», più di un club, dice il motto sociale (questione di resistenza alla dittatura di Franco, all’identità spagnola, al Real Madrid filogovernativo), e rende le partite in casa sempre molto affollate. Figuriamoci questa, che è quella della vita o della morte: perdere vuol dire eliminazione certa dall’Europa, pareggiarla quasi. Bisogna vincere, perdipiù con mezza squadra rapita da influenza suina e infortuni vari, per questo i ragazzi hanno bisogno anche di me, per questo – prevedendo tutto, neppure fossi Otelma – ho prenotato il mio posto due mesi fa. Noi soci possiamo: in cambio di 150 euro l’anno, oltre a una tessera stile Bancomat con foto, banda magnetica e codice Pin, a una sacchettata di gadget tipo tshirt, spilline e dvd rievocativo della stagione, al voto per rinnovare le cariche sociali, ho anche diritto di prelazione con sconti minimi del 20 per cento su tutte le partite in casa. Quei 150 euro che – sia chiaro – ho orgogliosamente versato via Internet con Visa il 26 maggio, vigilia della finale di Champions League a Roma. Questo tanto per far capire che non salgo sul carro del vincitore, ma anzi, mi metto tra le stanghe a tirarlo.

È stato principalmente un gesto di rifiuto nei confronti del calcio italiano. Meglio scappare, anche se finora solo virtualmente con Sky o Youtube, meglio scoprire che un altro calcio è possibile: un calcio fatto di poesia, gusto per l’estetica (certi schemi sembrano copiati dalle linee arzigogolate di Gaudì), un allenatore che parla sì in conferenza stampa ma non rilascia interviste, senso del collettivo cui si è dovuto inchinare anche l’individualista per eccellenza Ibrahimovic; rispetto dei giovani, ovvero del vivaio (ieri sette in campo, più l’allenatore Guardiola, venivano da lì); assenza di violenze (poliziotti intorno al Camp Nou ieri sera: zero, solo i vigili urbani a regolare il traffico). Mai polemiche (il massimo di insulti a Mourinho è stato «interprete», ricordando quando qui era il vice di Robson cioè ne traduceva i discorsi in spagnolo). Non esiste il razzismo:niente cori contro, magari su colore della pelle, origini razziali e bagatelle simili, solo canti di incitamento. E lo sponsor al Barcellona non paga, ma viene pagato: è l’Unicef.

Ecco perché ieri sera dovevo esserci dal vivo, poteva essere la fine o una botta quasi letale a tutto questo. Così, vestito con blue jeans e camicia granata, ho preso un aeroplanino da Milano carico carico di interisti, e dopo aver girato un po’ la città mi sono fiondato in metrò (incredibile, per chi a Milano ha San Siro a chilometri da una fermata) al Camp Nou, una città camuffata da stadio. Il museo più visto di tutta Catalogna, con coppe, foto, video, cimeli, un negozio con qualunque cosa purché tinto di blaugrana una serie di bar dove i tifosi si fanno tranquillamente flebo di sangria come fosse un happy hour, ma più civile, un afflusso di gente di ogni età e sesso, muri senza una scritta, strade pulite, un’attesa che si fa serrata ma serena: «Noi la partita decisiva non la sbagliamo mai, minimo due gol glieli facciamo», dice un ragazzino seduto accanto a me. Tutti attorno a me, i miei colleghi di tifo, ben più rodati, cantano forsennati l’inno della Catalogna e quello della squadra: «tenim un nom, el sap tothom, Barça, Barça, Barça», «abbiamo un nome che conoscono tutti, Barça, Barça, Barça». Imparerò, nelle prossime trasferte in casa.

Football Club Barcelona: los primeros pasos

Publicado en: http://www.am14.net el día 13 Diciembre 2.014

Extracto del diario de memorias de Eloi Junqueres, periodista deportivo y de sociedad de la época, sobre los inicios del fútbol en la ciudad de Barcelona y la fundación del “Football Club Barcelona”, descubiertas, fruto de la casualidad, por su bisnieta Ona Piulachs Junqueres en un piso de la calle Princesa de Barcelona, en pleno barrio de La Ribera.

16 Diciembre 1899

Desde el pasado día 29 de noviembre, día de la reunión en el Gimnasio Solé, han ocurrido muchas cosas en el recién creado “Football Club Barcelona”. Casi veinte días han dado para mucho.

El domingo 3 de diciembre por la tarde se concentraron, en el Velódromo de la Bonanova, la mayoría de los jugadores que disputaron el encuentro celebrado días antes de la reunión del día 29. Una nueva partida para irse conociendo y ver la predisposición que cada jugador muestra en el campo y su mejor ubicación. En “Los Deportes” ha aparecido la convocatoria al partido para atraer al público bajo un vistoso titular “Football Club Barcelona” pero no se ha publicado reseña alguna del encuentro. No pude asistir por cuanto en el Frontón se diputaban unas partidas importantes. El partido se disputó entre los distintos socios del Football Club Barcelona repartidos en dos bandos. Al haber llegado a la cantidad de ellos suficientes para formar dos equipos les permite efectuar estas partidas. Football Club Barcelona versus Football Club Barcelona. Este ha sido el primer encuentro celebrado después de la fundación del club.

El día 8 de diciembre, viernes, se celebró por fin el encuentro mencionado por Gamper en la reunión del Gimnasio Solé. El otro equipo participante fue el “Team Inglés”. Por primera vez, el recién fundado Football Club Barcelona se ha enfrentado a un rival distinto. Aunque debería esto matizarse en vista de las alineaciones presentadas. El partido, una vez más, se ha celebrado en el Velódromo de la Bonanova, iniciándose a las tres de la tarde y bajo el arbitraje del señor Leack. Los equipos han formado con los siguientes señores:

Team inglés: Arthur Witty, Ernest Witty, William Parsons, John Parsons, A. Walker, J. Morrison, J.R. Webb, D. Fitzmaurice, Stanley Harris, C.U. Raindtre.

Foot-Ball Club Barcelona: Juan de Urruela, Walter Wild, Fermín Lomba, Luís de Ossó, José Llobet, Adolfo López, Bartomeu Terrades, Hans Gamper, Otto Künzle, Eduardo Schilling.

El resultado final del encuentro ha sido de 1 goal a 0 a favor del “Team inglés”. La impresión que ha dejado el Football Club Barcelona ha sido excelente si partimos de la escasa conjunción de sus jugadores en comparación con el otro equipo que lleva ya largo tiempo disputando encuentros. Incluso pudieron ganar el partido si las dos pelotas que remataron a los palos de la portería hubiesen entrado. Los grandes aplausos del público que se ha dado cita en el Velódromo han sido para Gamper y sus carreras conduciendo muy bien la pelota y para el “goalkeeper” del equipo del Barcelona, Juan de Urruela Morales, que ha salvado un gol que ya público e incluso jugadores daban por hecho.

La nota curiosa del partido ha sido la presencia de los señores Parsons (John y William) y de los señores Witty (Arthur y Ernest) en las filas del “Team inglés” aún cuando ya son socios del Football Club Barcelona. Pero es que hasta la fecha siempre han formado parte de este conjunto. Y ello ha hecho que, junto a la falta de asistencia de diversos socios del club, el encuentro se haya tenido que disputar con tan solo 10 jugadores por team.

El domingo día 10, se celebró en los campos del Hotel Casanova, acabado como quien dice de inaugurar, y organizada por la Sociedad “Los Deportes”, una magnífica fiesta deportiva. En ella, y con la representación del Football Club Barcelona en su presidente Walter Wild, junto a los presidentes de la “Unión Velocipédica Española” y de la “Associació Catalana de Gimnàstica”, se han celebrado diversas carreras ciclistas, de motocicletas y automóviles junto a varias carreras a pie. En la de 800 metros el vencedor ha estado el señor socio del Barcelona Francisco Cruzate, llegando a poca distancia del ganador, el señor Hans Gamper. Al acabar la fiesta, y conversando con los señores Wild y Gamper, me han mostrado el interés en poder disputar los encuentros en este nuevo terreno a la vez de poder utilizar alguna dependencia del Hotel como vestuario. La prevista para los próximos días creación del “Català Foot-Ball Club” que ya viene disputando partidos desde el pasado mes de octubre hace que vean que deberán compartir el terreno del Velódromo de la Bonanova con ellos. Y, seguro, traerá problemas. Por la tarde del mismo día se ha disputado un nuevo encuentro en las instalaciones del Velódromo de la Bonanova. Un partido de nuevo, como el disputado el día 3, entre los diferentes socios del club.

El miércoles pasado, día 13 de diciembre, tal y como me había avisado Walter Wild, se celebró una nueva reunión de los socios del nuevo Club en el Gimnasio Solé. Según la información que previamente me había facilitado, habría que rehacer la Junta Directiva ante el interés del “Team inglés” en fusionarse con el nuevo team “Football Club Barcelona”. Era lógico una vez que este equipo quedaría muy mermado de efectivos tras la incorporación de varios de ellos al Club de nueva creación. Esto supondría un aumento de socios pero a la vez alteraría significativamente la filiación de socios entre extranjeros y catalanes. A la vez aumentaba la presencia de protestantes (metodistas, evangelistas y anglicanos) en el equipo con el riesgo que podría suponer para señores como De Ossó, Terrades o Urruela. Miembros del “Team Inglés” disputaban partidos en la ciudad desde 1892 y algunos habían ya participado en los encuentros que Hans Gamper organizaba en Sant Gervasi de Cassoles.

Habíamos quedado para ir juntos hacia el gimnasio a las puertas del Forn Almirall, en la misma calle Princesa donde ambos residimos. De camino le he comentado como integrarían a los nuevos socios provenientes del “Team inglés” y como organizarían la nueva Junta Directiva para que siguiera teniendo la misma pluralidad de opiniones y un reparto entre catalanes y extranjeros. Su opinión era seguir repartiendo los cargos más burocráticos entre los catalanes y los cargos más representativos seguirían en manos de los auténticos fundadores y de los que nació la idea de la creación del nuevo Club. Quizás algún día futuro podría haber problemas y pretensiones para que el Club fuera dirigido por catalanes pero estaba convencido que en ese momento era más importante, para todos, consolidar el proyecto.

A las nueve de la noche empezaba la reunión, mucho más concurrida que la anterior en el Gimnasio Solé, convertido casi ya en sede social del Club y con el señor Masferrer también presente. Los puntos a tratar serían varios. Por un lado el nombramiento de una nueva Junta para dar cabida a los nuevos integrantes. También se debería hablar de las cuotas que deberían aportar los socios para sufragar los gastos de alquiler de los campos donde se disputan los encuentros. Y por otro escoger las señas de identidad del Club. El escudo y cual sería la indumentaria que se usaría en los partidos. Recordemos que hasta la fecha los equipos acostumbraban a vestir uno de rojo y otro de azul lo que se reflejaba en la prensa para denominarlos habitualmente. “Team azul” y “Team rojo

Con la palabra en poder de Walter Wild como presidente del Club se ha escogido a la nueva Junta Directiva y donde las diferentes religiones y procedencias has estado representadas. La presidencia seguirá en manos de Walter Wild y se ha nombrado a John Parsons, como vicepresidente, cargo de nueva creación, y como representante del “Team Inglés” no en vano era una de sus jugadores más asiduo y constante. Los puestos de secretario y tesorero han permanecido en las mismas personas, Lluis de Ossó y Bartomeu Terrades, respectivamente. Se ha nombrado un vocal de la junta, cargo que ostentará Adolfo López. Como capitán del Football Club Barcelona sigue, como no podía ser de otra forma, Hans Gamper. Y se ha nombrado también a un segundo capitán para el que se ha escogido a William Parsons.

El segundo punto del día ha sido el acuerdo de las cuotas a pagar. La cantidad acordada ha sido de dos pesetas mensuales. Y para poder disputar las diferentes partidas es condición indispensable el serlo. La cantidad no es demasiado elevada si partimos de la base que un gimnasio te cobra cinco pesetas al mes. Y para los señores allí reunidos seguro no sería ningún problema atendiendo a la posición social y laboral en todos se hallan.

Luego se ha procedido a escoger el que será el escudo del Club y se ha optado por el escudo de la ciudad, lógico si tenemos en cuenta el nombre escogido. Una forma adiamantada partida en cuartos con la Cruz de Sant Jordi en dos de ellos y los dos palos rojos sobre fondo amarillo en las otras dos. Encima del diamante, rematándolo, la Corona de Aragón y el murciélago símbolo del Rey Jaume I. Alrededor, y rodeando el rombo, dos ramas. Una de laurel y otra de palma. El escudo se colocará en el centro del pecho de la camisa con que disputaran las partidas.

El sello oficial del Club será el mismo escudo pero circunvalado con las palabras “Foot-Ball Club Barcelona” y el año de la fundación del Club, “1899”, justo en la parte inferior.

Se ha hablado también de la necesidad de poder jugar siempre los partidos en el mismo terreno. Por este motivo se ha nombrado una comisión para entrevistarse con el señor Bertrand, para poder hacer uso de forma regular de los terrenos del Velódromo de la Bonanova siendo este el lugar escogido para que el Club realice sus encuentros.

Se ha acordado invitar al “Foot-Ball Club Català” que en un par de días celebrarán también su fundación bajo la dirección de Jaime Vila y el Gimnasio Tolosa, a un encuentro a celebrar el próximo 24 de diciembre a las tres de la tarde. Esto queda a expensas de la formación del nuevo Club y la aceptación del envite por su parte. Igualmente se pone fecha a un nuevo partido contra el “Team Inglés” como revancha del celebrado. La fecha se acuerda para el 26 de diciembre. Se deseaba jugar el máximo número de partidas frente a rivales distintos para aumentar el interés general por el “foot-ball” lo que a la vez llevaría a la formación de nuevos “teams”.

También se ha hablado de los colores e indumentaria que vestirá el nuevo Club. El acuerdo ha sido vestir con franjas perpendiculares bicolores. Negro y encarnado. Así ha salido publicado en “La Vanguardia” y “La Publicidad” de ayer. Aunque mañana y según me han anunciado desde “Los Deportes” y sin darme explicación alguna, aparecerán los colores azul y encarnado como indumentaria definitiva.

He llegado a casa cerca de la media noche. Por el camino, acompañado de Walter Wild, hemos repasado un poco el transcurso de estos días. Las cosas habían transcurrido muy rápidas en la fundación del nuevo Club. Me he alegrado especialmente por Walter y su amigo Hans Gamper. Se han salido con la suya. Han logrado dar vida a su sueño, el Football Club Barcelona.

¿Uno de los nuestros?

Luís Enrique llegó al Futbol Club Barcelona de la mano de Johan Cruyff. Pero nunca jugó con él. En su lugar se encontró a Sir Bobby Robson con su traductor José Mourinho a cuestas. Sin duda debió ser un shock. Pasar de tener como entrenador al que en aquel momento había construido uno de los mejores “Barças” de la historia, el “Dream Team”, a tener al caballero inglés que había deslumbrado al presidente de entonces, y hoy residente en Quatre Camins, con unos planteamientos a base de vasos, cucharas y tenedores en la mesa de un restaurante de la zona alta de Barcelona.

El Barcelona de Bobby Robson tuvo una particularidad. Ser capaz de todo. Incluso de jugar con cinco centrales a menudo. Un equipo que nos dio una de las noches más emocionantes que recuerdo y a la vez una negación de lo que debe ser el fútbol a mi modo de ver. Los cuartos de final de copa frente al Atlético de Madrid en el Camp Nou (5-4). Ese equipo tenía un plan. Ni A, ni B. Ronaldo Luís Nazário de Lima. Después, por algunos, apodado “el gordito”. Y ese equipo ganó la Recopa (que tiempos aquellos y que lejanos nos parecen) y la Copa. Pero ese equipo no jugaba a nada. A Nada. Y la Liga se perdió frente al Hércules, ya descendido, en Alicante. Bueno, en el Camp Nou también se perdió contra el mismo equipo.

Ahora da toda la sensación de estar viviendo un “dejà vú”. Cada partido, cada encuentro es distinto. Hemos olvidado ya el ser el equipo admirado por su sistema de juego al que todos tenían envidia. Al equipo que jugaba de memoria. Al equipo que de tanto jugar igual, y ganar, y ganar, aburría a muchos. Claro, sobretodo a rivales. A día de hoy hemos vuelto a las andadas de conformar un partido distinto cada vez. No saber nunca a que y con quien jugamos. A depender del rival. Sí, ya lo dijo Luis Enrique en su presentación. Seremos imprevisibles. Y a fe que lo está consiguiendo. Pero lo malo es que lo es con nosotros mismos.

Futbolísticamente el partido de la noche del miércoles fue un desaguisado absoluto. Emocionante, sí. Los quince, veinte primeros minutos de la segunda mitad son esperpénticos. Tácticamente un absoluto desastre. Eso no es jugar con defensa de tres, como algunos han querido vender como muestra de futbol ofensivo. Si acaso es una ofensa a ese sistema. Estamos en Diciembre y sí, tenemos un plan. Su nombre, como en su momento lo fue Ronaldo, es Messi. Sigue siendo Messi. No, no olvido a Neymar y a Suárez. Pero si acaso mirar quien acostumbra a dar el último pase cuando son ellos quien marca. El plan, Messi.

Hay quien habla del Barça B de Luis Enrique de la temporada 2010-2011. Es cierto que acabó la temporada siendo la mejor de la historia del filial con un tercer puesto en la Liga. Repasen los nombres de los jugadores. Montoya, Bartra, Fontás, Thiago Alcántara, Oriol Romeu, Tello, Nolito, Jonathan Soriano, Víctor Vázquez, Sergi Roberto, Jonathan dos Santos, Muniesa, Sergi Gómez, … Pocas veces ha tenido tanta calidad junta el filial. Miren algún partido. Nada que ver con el juego que desplegaba el primer equipo. Absolutamente nada. El juego era un correcalles. Un dar y recibir constante. Ese equipo fue el máximo goleador igualado con el Betis, que acabaría primero de la tabla, con 85 goles. Se encajaron 62. Dos menos que el último clasificado y 6 menos que el que más encajó y también descendió.

Los que aún creemos en el futbol de posición, en la posesión del balón para conseguir un fin creo que lo tenemos claro. Luis Enrique no es “uno de los nuestros”. Nunca lo ha sido.

Rayas perpendiculares: una tradición de 115 años

Publicado en http://www.am14.net el día 2 de Diciembre de 2.014

 

Los Deportes” informaba el 17 de diciembre de 1899 sobre cómo debía ser la equipación del FC Barcelona.

Los Deportes” informaba el 17 de diciembre de 1899 sobre cómo debía ser la equipación del FC Barcelona.

 

A veces necesitamos que se cometan auténticas barbaridades para bucear en la historia. Y hoy ha sido uno de esos días. La portada del diario ‘Sport‘ en la que se anuncian los diseños de las nuevas equipaciones del Fútbol Club Barcelona para la temporada que viene ha agitado corazones y generado que muchos se frotaran los ojos.

El Fútbol Club Barcelona ha usado franjas horizontales en la equipación de algunas secciones. Atletismo y Baloncesto las más recordadas. En esta última, se usó por última vez en la temporada 1971-1972.

Pero a veces conviene ir un poco más allá. Ahora que hace 115 años de la fundación del Club convendría resaltar lo que publicaba el semanario ‘Los Deportes‘ sobre la segunda reunión fundacional del Club celebrada el 13 de Diciembre de 1899 y cuyo texto se puede leer en la imagen que encabeza este artículo.

Siempre se ha tomado como referencia esta publicación. Es evidente que se habla de rayas perpendiculares. ¿Puede el Barça, a día de hoy, hacer caso omiso a lo que dictaron los pioneros del Club, con Walter Wild y Hans Gamper a la cabeza? ¿Todo vale en aras a ingresos y campañas de marketing? ¿Está el Club en manos de la firma que confecciona los equipajes a cambio de unos millones?

Ahora bien, el buceo en las hemerotecas y en la historia a veces nos depara sorpresas. Los diarios ‘La Vanguardia‘ y ‘La Publicidad‘ del día 15 de Diciembre de 1899 también hablan de la reunión citada. Y citan de igual modo las rayas perpendiculares. Por tanto el tema está claro. Aunque a veces, como dice la canción, “la vida te da sorpresas”.

 

Nota sobre el uniforme en el diario ‘La Vanguardia’ del 15/12/1899.

Nota sobre el uniforme en el diario ‘La Vanguardia’ del 15/12/1899.

Nota sobre el uniforme en el diario ‘La Publicidad’ del 15/12/1899.

Nota sobre el uniforme en el diario ‘La Publicidad’ del 15/12/1899.