Darrera el Montgrí, Bellcaire.

No tenia cap ganes d’escriure res. Ni una. Amb algun tuit m’ha sobrat espai. Costa explicar sentiments en un relat, sigui quin sigui. De la mateixa manera que segurament no hagués passat pel Camp Nou si no hagués estat per un altre “ninot” dels que corren per aquest mon, i del que em sento molt orgullós de conèixer, qui, segurament sense saber-ho, mi va empènyer. Si alguna cosa tenia que dir ho vaig fer al llibre de condol. Crec que era el lloc idoni per algú que ha demanat sempre intimitat per a la seva vida. I res més íntim que la mort. Tothom que ho hagi viscut de molt a prop sap a que em refereixo. I qui tingui en algun racó un llibre de condol per un ésser estimat i l’hagi repassat algun que altre cop sap de que parlo.

Aquella estranya sensació que ha mort, com molt bé han dit alguns, “un dels nostres”. I a hores d’ara no em pregunto si molt o poc. Si podia haver-ho estat més o menys. El perquè de moltes coses. Res. Tan sols sé que ho era. Potser tant invisible o amagat com el seu poble, allà al darrera del Montgrí. En un anonimat inclòs ostentat pel Palau Castell de Bellcaire i l’església de Santa Maria del Castell, invisibles als ulls de molts que s’encanten en les runes del Montgrí. A Bellcaire es celebra per Setmana Santa, si la memòria no em traeix, la representació teatral “ Bandera de Catalunya: la fi del comptat d’Empúries”. Podríem establir més paral•lelismes. Sens dubte parlarem, d’aquí un temps, anys, potser, de la fi d’un regnat. I no oblidarem mai que en Tito va ser l’últim compte. L’últim senyal de la preponderància del comptat. L’últim, potser, i prefereixo quedar-me amb aquesta imatge, que va defensar la terra.

Suposo que quan et poses davant d’un full en blanc a diari per escriure una columna deus tenir molt meditat el que diràs i com ho vols dir. A qui et vols dirigir. No és el meu cas. Com jo m’hi poso de Sant Esteve a Nadal no tinc aquests problemes. A més tinc una sort immensa. Ho faig quan em ve de gust encara que, últimament i per raons obvies que amics lectors comprendreu, és més aviat quan se’m remou l’estòmac. I cada cop passa més sovint. M’ho va dir fa temps el psicòleg aquell que alguns es van entestar en donar-me la targeta de visita sense haver-la demanat. Fins i tot a demanar hora per mi. “A mida que et fas gran se t’agria el caràcter” em va dir. No feia cap falta anar-hi per això. Prou ho vaig notar en l’avi. En el meu, es clar. Deu ser això. I jo convençut que la radicalitat era alguna cosa de joventut, com l’acné, el cabell llarg, o l’empalmar nit darrera nit en una festa interminable. I tinc una darrera sort. No passo comptes ni haig de passar-los amb ningú, més enllà del meu altre jo reflectit al mirall just abans d’anar a dormir. Ja tinc prou feina per a reconeixem molts de dies perquè a sobre si afegissin quatre lletres adornant el fons de l’espill en forma de collage.

Sempre hi ha qui vol reescriure la historia. Afegir personatges indecents al conte donant-li papers no adjudicats. D’altres prefereixen furgar en ferides que ells mateixos van crear per a poder sortir encara que fos com a secundaris absoluts. Hi ha qui no resisteix la temptació d’aparèixer a la representació encara que sigui en el paper de la tifa dels cavalls. Encara que en la seva vida hagin estat mai a Bellcaire o a Santpedor, que no tindrà castell però si castellers.

Todos colocados. Y el negocio siempre para el mismo

Según Plutarco en sus “Vidas paralelas” Julio Cesar reprendió a Pompeya, su mujer, pese a estar seguro que ella no le había puesto los cuernos, con una frase que pasó a la posteridad. “No basta con que la mujer del Cesar sea honesta, tambien tiene que parecerlo”. Y algo así es aplicable a todo lo que ha rodeado al fichaje de Neymar. Se han mezclado tantos personajes conocidos del presidente fugado que a uno no le queda más remedio que sospechar.

En 2009 una parte importante de los derechos de imagen de Neymar los administraba la empresa Traffic Sports Marketing con sede en Brasil. Esta empresa es la que colocó al Barça durante la época de Laporta los fichajes de Henrique y Keirrison. El ejecutivo de la empresa que aparecía en todas las fotos era André Curí que curiosamente mantenía una muy buena relación con Sandro Rosell desde los tiempos en que era el principal ejecutivo de Nike en Brasil. Junto al ejecutivo de Traffic aparece otro personaje, Marquinhos Malaquías, estrecho colaborador de Curí. Si repasamos hemerotecas veremos como Rosell, aún quejándose de la operación del fichaje de ambos jugadores, nunca nombró a Curí o a la empresa Traffic de la que el Director Comercial y Marketing era Eduardo Barrieu.

En 2011 rompen con Traffic y los Neymar, a través de la empresa NR Sports acumulan el 90% de los derechos de imagen del jugador. Y a partir de aquí empiezan a surgir las dudas.

Ese mismo año ceden parte de los derechos a la empresa de reciente creación “9ine Sports & Enterteiment”, sociedad de la que es propietario Ronaldo Nazario de Lima, amigo personal de Sandro Rosell (ver libro del presidente fugado) Recordemos que Rosell estuvo invitado a presenciar el último partido de Ronaldo con la Selección de Brasil.

El 15 de Noviembre de 2.011 se firma el primer contrato entre el FCB y Neymar. El famoso contrato de los 10 millones de euros que aparece en la memoria del Club de 2.012. Recordemos que en el contrato de Neymar todo lo que este genere por derechos de imagen es para él, es decir el 100%, mientras que con el Santos era el 90%. Y que en la temporada 2012 ascendían a 22,5 millones de euros.

En el mismo año 2.011, el ejecutivo André Curí y su colaborador Marquinhos Malaquías abandonan la empresa Traffic. De la misma forma lo hace el Director Comercial y de Marketing Eduardo Barrieu. Curiosamente son los tres responsables en la empresa de la cuenta de Neymar, es decir los tres ejecutivos que gestionan sus derechos.

A partir de ese momento André Curí se convierte en algo así como el interlocutor mágico entre Neymar y el Futbol Club Barcelona y a partir de Diciembre del 2.011 André Barrieu se convierte en Vicepresidente Comercial de la empresa “IMX Esporte e Entretenimento”, una Join Venture creada en noviembre de ese año entre las sociedades “EBX Group” del magnate brasileño Eike Batista y la sociedad “IMG Worlwide”.

Casualmente, en Julio de 2.012, Neymar suscribe un nuevo acuerdo de derechos de imagen y precisamente lo hace con esta nueva compañía IMX Sports.

¿Quien hay tras IMG Worlwide? Pues nada más y nada menos que el señor Ian T. Todd en el cargo de Presidente de la compañía. El mismo que era Vicepresidente de Global Sports Marketing de Nike, y superior directo del presidente fugado. El mismo que forma parte del accionariado de Viagogo junto a Sandro Rosell y el mismo que ostenta tambien el cargo de Presidente de ISG, recordemos una de las empresas encargadas a realizar los estudios del futuro Nou Camp Nou.

A estas alturas tenemos a todos los personajes colocados. André Curí ha pasado a estar en nómina del Futbol Club Barcelona y el vicepresidente Faus dijera que desconocía lo que cobraba del Club. El máximo ejecutivo de las cuentas de Neymar en Traffic ha cambiado de empresa pero no de cliente y los derechos de imagen de Neymar colocados en una empresa de un viejo conocido de Sandro Rosell con el que comparten intereses empresariales.

Evidentemente los derechos de imagen de Neymar aumentan ostensiblemente estando en el Futbol Club Barcelona. Quizás lleguemos a pensar que el mayor beneficiado de toda la operación, dejando al padre del jugador aparte, sea la empresa de Iann Todd.

Por cierto, hace escasamente 3 horas se ha sabido que la policía brasileña está investigando a Eike Batista, magnate de EBX Group, por blanqueo de dinero, uso de información privilegiada y manipulación de mercado.

Dos días. La única confianza. Jugadores.

Dos días para acabar jugándonos la temporada en la final de la Copa del Rey en Mestalla. Dos días que a los mayores nos retornan a tiempos pretéritos donde el «aquest any sí» anunciado a bombo y platillo a principios del mes de Agosto de cada temporada en el Trofeo Joan Gamper se reducía a los 90 minutos  que duraba la Final. Dos días, tambien, para reflexionar sobre los bandazos dados esta temporada en todos los estamentos del Club, como si quisieran ser un mal resumen de todos esos años comprendidos entre las décadas de los 60 y 80. Dos días para pensar que venimos de la excelencia aunque en las dos últimas temporadas estuviera rebajada con gaseosa, cual malos bebedores que somos de excelentes caldos. Dos días nos quedan para saber que queremos ser. Porque el que somos y donde estamos a día de hoy es más que evidente.
Llegaremos a la Final fuera del escalón máximo del Futbol mundial. Y no porque hayamos sido desalojados de él sino porque simplemente el Club se ha apeado. Y lo más grave, ha bajado los escalones de dos en dos como si tuviera prisa en no ser referente mundial, como si deseara reintegrarse en el grupo en el que casi siempre nos hemos encontrado. Como sí estos últimos diez años hubiesen sido un accidente.
Veo los resultados de una encuaesta realizada por un medio de comunicación deportivo de Barcelona. El 49% de socios y aficionados culpa a los jugadores y el 19% al entrenador. Mientras, un 27% lo hace a la directiva y un 5% al secretario técnico. Nada nuevo bajo el sol. Nada que a estas alturas pueda sorprenderme.
¿Alguien cree que los jugadores son los culpables? ¿Alguien cree de verdad que los jugadores no ansían y desean la victoria en todas las competiciones? ¿No será más bien que al equipo, como a cualquier maquinaria perfectamente engrasada se le ha de dedicar atención, cuidados y sustituir las piezas que por el desgaste van quedando obsoletas? ¿No será que hay que tener las piezas idóneas de repuesto para que pueda seguir funcionando? No sirve de nada tener un neumático de bicicleta de repuesto si en lo que vamos es en coche, aunque ambos sean circulares y de caucho. Simplemente no sirve. Y eso es lo que ha pasado, no este año sino tambien el anterior. Nadie se ha preocupado del estado del equipo. Como si debiera ser eterno. Esperando a hacer los cambios cuando ya es tarde. Y ese deber, en futbol, corresponde a la secretaria técnica y a la directiva. Uno aportando los nombres necesarios y los otros poniendo todo lo necesario para cumplir. Ni unos ni otros han hecho nada.
El conductor del vehículo, a día de hoy, sigo pensando que llegó a un lugar que ni en el mejor de los sueños esperaba. Que como todo, o casi todo el mundo, disfrutaba con el juego del Barcelona. De ahí a ser el guardian del sistema como nos vendieron en su momento hay un largo trecho. Pero en el fondo no deja de ser una mentira más de las que nos han colado desde las oficinas. No hablemos ya de la frase soltada el día de su presentación en la que prometía recuperar la presión arriba cuando el equipo ha sido más largo que nunca. Escuchar a día de hoy la rueda de prensa del día de su presentación resulta, cuanto menos, chocante.
Pero, no olvidemos, que al entrenador lo fichó, exclusivamente el presidente fugado. El presidente electo que, a los primeros problemas judiciales, tomó las de Villadiego. Seguramente eso de «buscábamos un entrenador que supiese que la idea del Barça no se discute, sino que se expande» no la interpreté bien. Una cosa es saberla y otra interpretarla. Nada tiene que ver una con la otra.
Se habla, en los medios de cambio de entrenador, fichar cinco seis jugadores (con las consiguientes bajas), hacer sangre, vaya. De momento los nombres que suenan me siguen pareciendo una broma. Si hablamos de mantener un concepto de futbol, no me parece que el entrenador del que se habla sea el más indicado. Y en cuanto a los jugadores siguen siendo los mismos que hace dos veranos, es decir, con dos años más. Dos años perdidos por tanto.
Desearía que el miercoles se ganara la final. Y esta vez basicamente por los jugadores. Algunos ya han anunciado su marcha. A otros se les abrirá la puerta de par en par colocándoles incluso una alfombra bajo los pies. Y me gustaría que ganaran basicamente por ellos mismos. Que puedan cerrar su etapa en el Barcelona con un triunfo. Cerrar el círculo y, de paso, cerrar bocas y colocar a cada uno en su sitio, si es que alguno sabe exactamente cual es y donde está.

9.589 ninots, descamisados, tuiteros y demás.

Ayer noche, alrededor de las 22 horas fuimos, uno a uno, contabilizados. El número se detuvo en el 9.589. Exactamente esos. La suma de “ninots”, descamisados, tuiteros y blogueros varios. Ya saben cuantos somos y a cuantos tienen en la acera opuesta. En ese lado en el que vamos aún susurrando palabras por las redes mientras ellos tienen los mejores altavoces y megáfonos para repetirnos una y otra vez sus ofertas de temporada.

Tambien están contabilizados los 81.059 socios que no pasaron por las urnas en el día en que se podía expresar la opinión sobre la decisión más importante que debía tomar el Club en los últimos cincuenta años. 81.059 socios que creen que no tienen nada que decir o sencillamente el devenir del Club les importa poco.

No nos dejemos engañar. El resultado de ayer del referéndum arroja que 2,29 socios de cada diez del total del Club con derecho a voto han dado el sí a la reforma planteada desde la Directiva del Futbol Club Barcelona.

El sueño, y el vermut y la comida, siempre son reparadores. El “tot està per fer i tot és possible” de Miquel Martí i Pol es más real que nunca. Nos queda trabajo, mucho y persistencia. Trabajo para convencer, cada uno de los 9.589 desarrapados, a dos consocios que hayan votado sí o no hayan votado. Trabajo para dar a conocer los planes de esta Junta Directiva más allá del círculo en el que nos retroalimentamos. Trabajo para mostrar las muchas incongruencias mostradas en los dos últimos meses que contiene el proyecto. Trabajo para convencer a los que pasan de que el Club tambien es suyo y que su voz es importante. Y persistir. Persistir en desenmascarar las mentiras. Persistir en mostrar las miserias de sus altavoces. Persistir en que el Club es tambien nuestro aunque nos dejáramos las camisas en cualquier batalla.

Quizás va siendo hora olvidar a viejos “padres de la patria” barcelonista, siempre ellos tan institucionales, como referencias. O a los que han optado por el silencio como estrategia, sabedores de que el corto plazo era perjudicial a sus intereses. O medios, conocedores en muchos casos de realidades, que optan por la neutralidad ante la posibilidad de ser tachados de oposición y quedarse sin tan solo las migajas de encima la mesa. Quizás va siendo hora de ventilar y refrescar ambientes y que circule aire nuevo.

Ayer, muchos se quitaron las máscara que les embellecían y ante nosotros han quedado rostros surcados por arrugas de fealdad, con cicatrices de antiguas batallas hoy por muchos olvidadas, incluso por ellos mismos.

No estaremos solos. Esta misma Directiva nos ayudará a desenmascararlos. Su ineptitud será nuestra mejor arma. No caigamos en la simpleza de reducir el problema en tema de edad. Muchos, muchísimos jóvenes menores de 35/40 años votaron por el Si. Muchos. Nos toca convencerlos. Nos toca convencer, a cada uno de los 9.589 que votamos No a dos consocios. Un Club que este año celebrará sus 115 años merece este esfuerzo.

Ayer, uno de nosotros, votaba No. Acompañaba la imagen con un “por lo menos poder decir a los nietos que hice lo que pude”. La respuesta de otro fue “¿Los nietos? Te dirán: ¿Qué es el Barça, abuelo?”.

La mayoría de nosotros hemos tenido familiares de generaciones anteriores que ya eran del Barça y que sentían esos colores “Blau i grana” en tiempos mucho más complicados. No se rindieron y nos transmitieron colores y sentimiento. Por ellos, tambien el esfuerzo.

 

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¿Qué queremos ser? 5 Abril. La respuesta

Faltan tan solo seis días para que los socios del Futbol club Barcelona ejerzamos nuestro derecho a decidir sobre el futuro del Camp Nou y lo que la Junta Directiva ha denominado “Nou Espai Barça”. Un proyecto que ya figuraba en el programa electoral de la actual Junta aunque de manera un tanto distinta.

Avanzo que mi voto será NO.

Y lo será aún creyendo que el Camp Nou necesita una reforma (que no una nueva construcción en el mismo emplazamiento), que el Futbol Club Barcelona necesita un nuevo Palau i que las explanadas que existen tanto en el lado de Tribuna como en el de Lateral son absolutamente horribles, sin ningún atractivo y donde se han ido colocando distintas edificaciones sin ningún tipo de orden ni proyecto.

Y votaré NO básicamente porque no me fío de esta Junta. Porque este proyecto ha sido piedra angular de toda su gestión. La única. Todo lo que no han dedicado a asegurar la continuidad de un equipo y un método, lo han hecho en este proyecto.

Su proyecto “Espai Barça” que incluía la construcción de un nuevo Palau y la ampliación del Nou Camp en 10.000 asientos se valoraba, en 2.010, no hace tanto, en 215 millones de euros. Era tan importante este proyecto que en los dos meses siguientes a la toma de poder de la actual Junta, se efectuaron dos ruedas de prensa exclusivamente sobre el proyecto “Espai Barça”. Y no olvidemos que ese proyecto, incluido como pieza fundamental de su programa electoral, fue respaldado por 35.000 socios. No hacía falta referéndum.

Estábamos en otoño del 2.010 y el proyecto de repente desapareció de las prioridades de la Junta. Una vez más no cumplian su programa electoral. Mejor dicho, desapareció de cara al exterior. Ellos siguieron con el proyecto. Y lo que eran 215 millones se han convertido, en tres años, en 600 millones confesables. Y digo confesables porque nadie que haya hecho o trabajado en grandes construcciones puede garantizar ese importe. Desvíos de un 15 o 20% son absolutamente lógicos e incluso muy bajos en obras de este calibre.

Que de las cuatro empresas que hasta el momento ya han tomado parte en el proyecto, dos tengan alguna relación con el expresidente “fugado” Sandro Rosell tampoco dice mucho a su favor en aras de la transparencia que tanto pregonan.

Que nos pidan el voto sin saber que se va a realizar, quien lo va a hacer o que posibles nombres se barajan para el Camp Nou, se me antoja difícil de creer. ¿No hay nombre sponsor pero sí lo que pagará? ¿No hay proyecto ni constructora pero sí sabemos el importe exacto de la obra? Difícil de creer. Tan solo un detalle. se nos han barajado, primero 150 y ahora 200 millones por colocar un «apellido» al campo por un periodo, eso sí no ha cambiado de 20 años. Pregunto, tan importante es 10 millones de euros al año en un presupuesto de más de 480 millones. ¿Nos van a hacer perder competitividad esos 10 millones? Si es así, es que vamos muy mal.

No hablemos ya de que pasará con los que ocupamos la primera gradería, de los que se habla ceerca de 15.000 abonados que tendrán que cambiar de localidad,  o de si es necesario la masiva construcción de palcos y zonas VIP.

No me fío de una Junta que nos ha engañado en dos de las operaciones donde se ha movido más dinero. Una el tema Neymar. La segunda, primera cronológicamente, la sponsorización de Qatar. Lo que nos vendieron como la “Unicef” del Golfo se ha convertido en una compañía aérea. Y lo que solo era publicidad en la camiseta del primer equipo se convirtió en la fachada del Estadi en Tribuna, logo en las gradas y ver el nombre por todos los aledaños del Camp Nou.

Mientras, el NO al referéndum se ha vuelto transparente. Ninguna defensa de él en los medios, en ninguno, ni ninguno de los posibles candidatos se manifiestan o aglutinan a los que estamos en contra presentando posibles argumentaciones o proyectos.

Seguramente los que se postulan como presidentes de cara a próximas elecciones no deseen quemarse en una batalla donde la directiva ha invertido, se dice, un millón de euros, para ganarla. Seguramente será así y la táctica a emplear sea esta. Pero siento decirles que, si en una cuestión que se ha calificado como el proyecto más importante para el Club en los últimos cincuenta años, no se manifiestan públicamente, poco me importará lo que digan en una campaña electoral aunque sea la posibilidad de tirar atrás este proyecto.

Todo es táctico. Todo se contempla a partir de los intereses particulares de cada una de las partes. Seguramente tienen razón y quedemos tan solo cuatro románticos descamisados en Twitter y blogs. Para mayor alegría de unos y otros.