La Primera Fotografia del Foot Ball Club Barcelona (español)

FCB 1900El 11 de Febrero de 1.900, el “Foot ball Club Barcelona” disputaba un partido en el ex-velódromo de la Bonanova contra el “Foot ball Club Català”. Por primera vez en las crónicas de la prensa del momento se anunciaban los colores de las indumentarias de los equipos. Banco el F.C. Català y “azul y encarnado” el F.C. Barcelona. El equipo que presentó el F.C.B. fue el formado por: Gamper, A. Witty, E. Witty, Gillespie, Llobet, Terrades, Harris, Parsons, Wild, Fitzmaurice y Smart.

 En este encuentro se produjo la que será primera expulsión en la historia de un jugador del F.C. Barcelona, el señor Harris. El resultado final sería de 4 a 0 favorable al F.C.Barcelona, con tres goles anotados por el señor Ernest Witty y el restante por el señor Hans Gamper.

 Con posterioridad, el 18 de Febrero de 1.900 se jugaron algunos encuentros en el mismo terreno del velódromo entre diferentes equipos del Català y del Barcelona.

 La revista “Iris”, que llevaba por subtítulo “Revista Semanal Ilustrada” que nace el mismo año que el F.C.B. es de las primeras en profusión de láminas y fotografías que combinan con textos de creación literaria. La revista tenía una veintena de hojas y editó un total de 295 números, desapareciendo finalmente en 1.904.

 En su número del 3 de Marzo de 1.900 publicaba por primera vez un amplio reportaje sobre el “foot ball”, en concreto en sus páginas 14 y 15. En ellas nos hablan del partido jugado entre el Foot ball Club Escocés de Sant Andreu y el F.C. Catalá. Pero en el encabezamiento del artículo aparece la que es hasta el momento primera fotografía del Foot ball Club Barcelona y donde se puede ver ya la equipación azulgrana.

Por tanto esta fotografía pertenece, o bien al partido disputado el 11 de Febrero de 1.900 o está realizada el 18 de Febrero. La revista no lo aclara, aunque personalmente me inclino por el día 18 de Febreroiris

Mi amigo. Podría estar en Can Barça. De directivo, claro.

Hace tiempo, demasiado tiempo, a un amigo mío cuando le preguntaba por su vida y como esta le trataba, siempre me contestaba hablando del tiempo. Si le preguntabas por el trabajo, por su negocio, te contestaba con un hace falta que llueva pronto. Si lo hacías de su relación con su mujer y si aún subía de vez en cuanto al tiovivo del sexo te respondía con una reflexión sobre la tramuntana y lo que afectaba a la vida cotidiana.

Siempre era así. Podías hablarle de cualquier cosa en la que estuviera involucrado, algo que le afectara a dia a día y la respuesta siempre era la misma. El tiempo y la climatología.

 Lo podría dejar así pero mentiría (aunque no creo que nadie lo conozca). Tenía otra obsesión aparte de la meteorología. Era, es, arquitecto y había realizado buenos proyectos. Se le metió en la cabeza construir dos huevos enormes en unos terrenos en l’Empordanet. Dos construcciones para vivir en ellas. Algunos construiríamos un chalet o reformaríamos una masía. El no. Deseaba el no va más. Dos huevos. Su proyecto. Dos construcciones fuera de lugar en esos momentos (hablo principios años 80) en los que dejó enterrados negocio, dinero y amor, aunque todo esto lo supe con posterioridad. Lo cierto es que tuvo dos huevos construidos sin nadie que los habitara, vacíos, con la soledad como única compañía.

 Durante un tiempo, cuando nos reuníamos algunos en su casa hablábamos de ir “als collons d’en x” (perdonen no de el nombre). Así nombrábamos esa residencia creada a mayor gloria de nuestro amigo.

 Con el tiempo me enteré que en su estudio los proyectos se secaron y la relación con su pareja se la llevó el viento, aunque sería mejor decir que fue un francés que apareció por Palafrugell quien se la llevó junto a sus hijos a un destino donde cambiaron huevos por viñedos. Como despedida le dejó una nota “Aquí te quedas tu y tus huevos. Si algún día me saco el carnet de conducir volveré para que puedas ver a los niños”.

 Poeta como era optó por la metáfora. Llenó el camino que llevaba hasta sus huevos de coches sacados de un desguace cercano y los dejó a los lados. Apoyados en árboles, volcados al lado de la senda que llevaba a su construcción como indicadores de la ruta a seguir. Un día, seguramente más cargados de lo aconsejable de alcohol y otras sustancias que no hace falta mencionar propias de esos principios de los ochenta, le pregunté que le había llevado a colocar esos coches desvencijados por el camino. Por una vez no me habló de climatología.  Tan solo me dijo que para llegar a sus huevos tuvo que dejar antes el camino como un autentico vertedero.

 Nunca más he vuelto a verlo a él ni a sus huevos. Hoy me ha vuelto el recuerdo y al hacerlo los ojos se me han llenado de lágrimas. Habíamos sido felices en su ático, con una inmensa terraza, mientras preparábamos cenas bajo la cúpula de estrellas. A los “suquets d’escòrpora” nunca le hicieron falta sus huevos.

Barça. Algo más que 90 minutos.

No entiendo mucho de pedazos. No concibo que a alguien le guste el Lucio Dalla del “Carusso” con Pavarotti y no el que aparece cantando “Porta Romana” en una “osteria” de Bolonia. O al que prefiere la pierna derecha de Cyd Charisse en “Cantando bajo la Lluvia” a las dos que nos muestra en “Viva Las Vegas”.

Y entre la afición al Barça está ocurriendo algo similar, me temo. Gente que habla del lunar de Marilyn Monroe sin hablar de su rostro. Mírenla, vale la pena. Justo bajo el pómulo del lado izquierdo de su rostro, en la línea de expresividad que nace en la nariz hasta casi buscar la comisura de los labios. Y así vamos, hablando de lunares, de partes, sin querer conocer o ver el todo.

Estamos asistiendo a un nuevo fenómeno. La aparición del “Futbol Club Barcelona- Primer Equipo-Ultimo Partido”. Así abreviando el FCB-PE-UP. Había conocido a muchos que eran del FCB-PE, esos los ha habido siempre, aunque con el paso de los años, desde ese 1899, más. Primera facción creada. Pero ahora se ha añadido una nueva. La UP. Sólo tienen que darse un paseo por la red del pajarito, o ver, si tienen suerte, pues quedan cada vez menos, las portadas de la prensa en algún kiosco. Luego sí, tienen que hacer un ejercicio de memoria. Por suerte, con la cantidad de partidos que hay, es una cuestión menor, o un leve ejercicio, como gusten. Lo que se dice hace tres días ya no vale. Y no, entremedias no se quemó nada.

Cada vez hay más “barcelonistas”, “culés” o como quieran llamarles que vinculan al Club con lo sucedido en el anterior partido. Y si no con el próximo. Da igual. Cuestión de tres o siete días según la semana. Si hemos ganado, fantástico. El Club va como una moto. Si se ha perdido, calma que siempre hay tiempo que aún estamos vivos.

No, no pido que la gente vaya toda a ver también el balonmano, ni el básquet. En absoluto y mejor así que igual se les antoja un nuevo Palau por 600 millones. Ni que conozcan la historia al dedillo del club. Pero si que no traicionen los ideales o «valores». El «d’on venim i qui som»

El Barça es mucho más que el tiempo en el que transcurre un partido, esos 90 minutos, o el que va de un partido a otro. El Barça es un sentimiento, una razón de ser para muchos que viene como, en muchos casos, condición genética. Intentar minimizar a toda una institución como el Futbol Club Barcelona me parece una ridiculez. Y es ahí donde nos encontramos.

Que una Junta Directiva que ha dado muestras de incompetencia absoluta en muchos temas y falta de tener los mínimos conocimientos de la idiosincrasia del Club esté a merced del resultado del próximo partido es absurdo. Cualquier Club o cualquier institución tendrán mejores y peores momentos. Todas. Lo que no puede es traicionarse a sí misma.

El victimismo, este del que hace cuatro o cinco años nadie se acordaba, y donde se invirtieron los papeles, que nos vino como anillo al dedo durante los años sesenta para ocultar auténticos disparates, ha florecido de nuevo en el Camp Nou. Y como entonces vuelve a utilizarse para tapar errores propios. Más que errores, auténticas estupideces.

Estoy harto de que me llamen mal barcelonista acabados de llegar con las victorias o por los puestos en directiva. No hablo de los rivales y pocas veces hablo del juego en sí. Para eso estarán los técnicos o los que saben de verdad.  Pertenezco a una entidad que me gustaría fuera modélica. Y que si, encima,  fuera ganando sería perfecto. Nada más. He pasado la mayor parte de mi vida sin verla ganar apenas nada. Cualquier chaval con 25 años ha visto casi las mismas victorias que yo. Y sigo siendo del Barça como el primer día. O seguramente más pues ahora tengo el derecho a la indignación.

Hay que tener muy poca idea de la historia, o ser un auténtico demagogo, para comparar la situación del caso Neymar con el caso Di Stéfano. Y es un ejemplo. La Junta Directiva del entonces presidente Martí Carreto nunca mintió al socio. No creo que podamos decir lo mismo ahora. De la misma forma que es incomparable el traslado de “Les Corts” al “Camp Nou” a la propuesta actual. ¿Por qué no dicen que un presupuesto de 80 millones de pesetas pasó a cerca de los 290 millones? ¿Por qué no cuentan lo que supuso para el Club durante más de una década?

A los que se quejan de los ataques a la directiva, curiosamente medios periodísticos deportivos, les aconsejaría que de vez en cuando se dieran una vuelta por las hemerotecas. Busquen la revista “Xut” y verán lo que son ataques a unas directivas. Aunque algunos creo han interpretado mal el papel y producen carcajadas sonrojantes en lugar de sibilinas sonrisas.

Mientras sigamos cobijándonos bajo el paraguas de la victoria del último partido sin ver más allá de este no habrá arreglo posible. Mientras no exijamos la verdad y la transparencia absoluta, el cumplimiento y no solo la redacción de un código ético seguiremos dependiendo del resultado. Y mientras, siempre habrá la excusa de un Jordi Cases.

Y a los que les encanta hablar de “ismos”, de afición “autodestructiva” les aconsejo un repaso a la historia. Quien y porque intereses empezaron. Porque de una cosa estoy seguro, al que más se escucha es a quien lleva el megáfono.

Carta al consocio Josep Mª Bartomeu i Floreta

Distinguido consocio Sr. Josep Maria Bartomeu i Floreta

 Socio num. 16.836

Acabo de escuchar su rueda de prensa acompañado de los otros consocios, los señores Javier Faus Santasusana y Manuel Arroyo Pérez y la sensación que me ha quedado, perdone que le diga, es que difícilmente encontraremos un presidente en la historia del Futbol Club Barcelona que en tan poco tiempo haya sido capaz de afear la conducta de un consocio como usted y yo. Vaya, dicho en lenguaje coloquial, nadie ha osado a tanto en tan poco tiempo.

 En primer lugar decirle que lo mínimo que se debería tener es cierta consideración con un socio que lleva mucho más tiempo en la entidad que muchos de los que forman la Junta Directiva que tiene el honor, no olvide esta palabra pues ser presidente del Futbol Club Barcelona debería ser un honor, de presidir.

 Su respuesta de que si el sr. Cases no hubiese puesto denuncia nada habría pasado, el Club no hubiera tenido que pagar los trece millones que ha depositado esta mañana y no tendría problemas penales es como mínimo preocupante cuando justo antes ha dicho que quizás, en un tiempo, Hacienda revisando papeles lo hubiera podido pedir o exigir.

 Le podría decir que si ustedes hubiesen complacido al sr. Cases cuando les pidió explicaciones sobre los ya famosos cuarenta millones de euros le hubieran dado una respuesta sobre lo que les solicitaba no habríamos llegado aquí.

 De la misma manera que, como reconocen, había la posibilidad de que Hacienda no aceptara la misma interpretación que ustedes dan a los contratos, se hubiera pagado lo que se ha hecho ahora, tampoco estaríamos en esta situación.

 Por lo tanto, menos reproches a un consocio

 El no será Presidente pero le recuerdo tiene absolutamente los mismos deberes y derechos hacia el Club que usted y la misma participación como socio. No lo olvide. Usted es un socio, como Jordi Cases y como yo. Nada más.

 Porque le recuerdo que usted, en estos momentos, Presidente del Barça, de entrada ni puede decir que ha sido escogido directamente por los socios. No olvidemos que estamos en un club presidencialista.

 Escuchándolo me ha venido a la memoria la historia de un vicepresidente del Futbol Club Barcelona que también llegó a la Presidencia del Club por allá el año 1.914. Seguro que como buen conocedor de la historia del Club sabrá de quien hablo. El señor Joaquín Peris de Vargas, presidente interino, por la dimisión del entonces presidente Alvar Presta. Duró poco, muy poco. Pero tiene una frase memorable que espero no se repita nunca en el Club. Seguro la conoce. “El Barça soy yo”

 Si llega esto a leer, le deseo esté y pueda disfrutar muchos años del Camp Nou, hablo del de ahora, como socio del Club. Exactamente como deseo que esté los menos minutos posibles como Presidente de la entidad Futbol Club Barcelona, de la que usted y yo somos socios

Atentamente

Carta al consoci Josep Mª Bartomeu i Floreta

Distingit consoci Sr. Josep Maria Bartomeu i Floreta

Soci num. 16.836

 Acabo d’escoltar la seva roda de premsa acompanyat dels altres consocis els senyors Javier Faus Santasusana i Manel Arroyo Pérez i la sensació que m’ha quedat, dispensi que li digui, és que difícilment trobarem un president a la historia del Futbol Club Barcelona que en tant poc temps hagi estat capaç de retreure res a un consoci com vostè i com jo. Vaja per dir-li en llenguatge col·loquial ningú ha gosat a tant en tant poc temps.

En primer lloc dir-li que el mínim que s’hauria de tenir és certa consideració amb un soci que porta força més temps a l’entitat que molts dels que formen la Junta Directiva que té l’honor, no oblidi aquesta paraula doncs ser president d’un Club com el Barça hauria de ser un honor, de presidir.

La seva resposta de que si el sr. Cases no hagués posat denuncia res hauria passat, el club no hagués tingut que pagar els tretze milions que ha dipositat aquest matí i no  tindria problemes penals es com a mínim preocupant quan just abans ha dit que potser, d’aquí un temps, Hisenda revisant papers hagués pogut si demanar-ho.

 Li podria dir que si vostès haguéssin complagut al sr. Cases quan els hi va demanar explicacions sobre els ja famosos quaranta milions li haguéssin donat alguna resposta sobre el que els sol·licitava no hauríem arribat aquí.

 De la mateixa manera que si, com ara reconeixen, hi havia la possibilitat de que Hisenda no acceptés la interpretació que vostès donen als contractes, s’hagués pagat el que s’ha fet ara, tampoc estaríem en aquesta situació.

 Per tant, menys retrets a un consoci.

 Ell no serà President però li recordo té absolutament els mateixos drets i deures al Club que vostè i la mateixa participació com a soci. No ho oblidi. Vostè és un soci, com en Jordi Cases i com jo mateix. Res més.

Perquè li recordo que vostè, en aquests moments, President del Barça, d’entrada no pot ni dir que ha estat escollit directament pels socis. No oblidem que estem en un club presidencialista.

Escoltant-lo m’ha vingut a la memòria la història d’un vicepresident del Futbol Club Barcelona que també va arribar a la Presidència del Club per allà l’any 1.914. Segur que com a bon coneixedor de la historia del Club sabrà de qui parlo. El senyor Joaquín Peris de Vargas, president interí, per la dimissió de d’aleshores president Âlvar Presta. Va durar, poc, molt poc. Però té una frase memorable que espero que no és repeteixi mai al Club. De segur la coneix “El Barça soy yo”.

 Si ho arriba a llegir, li desitjo estigui i pugui fruir del Camp Nou, parlo del d’ara, durant molts anys com a soci del Club. Exactament com desitjo que estigui els menys minuts possibles com a President de l’entitat Futbol Club Barcelona, de la que vostè i jo som socis.

 Atentament

 Josep Bobé